lunes, 31 de diciembre de 2007

Esperando a Godot; de Samuel Beckett

Publicada en 1952, Esperando a Godot es una de esas obras que se encuadran dentro del llamado teatro del absurdo. Beckett la escribió en francés como En attendant Godot (él era irlandés) para publicarla un año más tarde en inglés.

Aunque sea subtitulada como Tragicomedia, la verdad es que de cómica tiene poco. Al menos a mi no me ha hecho ninguna gracia: Su lectura es una patada directa en el estómago. Así, dicho de esta manera, puede sonar muy exagerado, pero no lo es en absoluto. Esperando a Godot es una obra que habla de la falta de sentido en la existencia humana, lo cual hace de su lectura una vivencia realmente dolorosa y (para mí) nada agradable. En ella se nos habla de dos personajes: Vladimir y Estragón, cuyo único objetivo es esperar a un tal Godot en el campo, al lado de un árbol. El nombre de Godot puede llevarnos a pensar en un título mucho más profundo "Esperando a Dios (God)", pero Beckett dijo en su día que el nombre de Godot derivaba del francés y su significado nos lleva a pensar en una bota (Godillot), lo cual no sería nada raro ya que la primera escena muestra a un Estragón quitándose las botas porque le hacen daño, y el cual se pasa toda la obra descalzo. El resumen de los dos actos es el siguiente: Vladimir y Estragón esperan a un tal Godot al lado de un árbol. Aparecen Pozzo (amo) y Lucky (sirviente, agarrado por una cuerda a modo de perro) los entretienen un rato y luego se van. Finalmente aparece un muchacho que dice que Godot no vendrá, que vendrá mañana.

En la obra hay varias escenas repetitivas que funcionan como muestra del tedio humano:

ESTRAGÓN: Me voy
(No se mueve)

o

VLADIMIR: Pero no podemos irnos
ESTRAGÓN: ¿Por qué?
VLADIMIR: Esperamos a Godot
ESTRAGÓN: Es cierto
o

ESTRAGÓN: ¿Qué hacemos?
VLADIMIR: No hagamos nada, es lo más prudente.

o su final:

VLADIMIR: ¿Nos vamos?
ESTRAGÓN: Sí, vámonos
(No se mueven)

En sí, como puede verse, en la obra no sucede nada. Y como diría Vivian Mercier: "No sucede nada, dos veces". Esto crea en el espectador/lector un desasosiego terrible. Incluso, en las dos escenas, los dos protagonistas llegan a proponer ahorcarse en el árbol por hacer algo. Ha habido muchas interpretaciones de la obra, pero tras leerla me quedo con la que desmenuza el existencialismo.
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